Olor Grato ante su presencia!!




“Dijo además Jehová a Moisés: Toma especias aromáticas, estacte y uña aromática y gálbano aromático e incienso puro; de todo en igual peso, y harás de ello el incienso, un perfume según el arte del perfumador, bien mezclado, puro y santo. Y molerás parte de él en polvo fino, y lo pondrás delante del testimonio en el tabernáculo de reunión, donde yo me mostraré a ti. Os será cosa santísima. Como este incienso que harás, no os haréis otro según su composición; te será cosa sagrada para Jehová.” Exodo 30:34-36
Nuestro Dios, quien creó todas las cosas, es un Dios que le agrada el perfume. Desde el Génesis el Señor está rodeado de aromas. Nuestra alabanza es como olor grato que sube. Su trono está rodeado de alabanza y si la alabanza es un olor grato, el trono está rodeado de fragancia. Ningún perfume de la tierra de seguro se asemeja a los aromas que Él está acostumbrado y está rodeado. El Señor está rodeado de pureza, de perfección, de santidad y eso es lo que para Él despide un aroma agradable.
El perfume era algo especial para el Señor

Moisés fue llamado para crear un tabernáculo, y en medio del diseño el Señor le da instrucciones acerca de la elaboración del perfume que debería estar en el lugar donde Su presencia estaba. Era en el lugar Santísimo donde el que tenía pecado no soportaría la gloria de Dios y su vida era fulminada. ¿Por qué el Señor le dijo a Moisés que el perfume tenía que ser puro y santo? ¿Acaso el perfume peca? Era porque el Señor estaba relacionando el perfume, no solo con la alabanza, sino con la vida misma del que ofrecía la alabanza. Cuándo el Señor abre mi frasco y sale mi alabanza ¿será grata a Él? Cuando levantamos adoración, es como cuando se levanta el tapón del frasco, nuestra adoración debe ser agradable.
El perfume se usa como el punto final

Le dijo a Moisés que, cuando ya tuviera todas esas hierbas y todo lo que iba a hacer, tenía que moler finamente una parte del perfume, y moler tipifica el trato de Dios para tu alma, que debe quedar fina, molida, y cuando el producto se redujera a ceniza, entonces saldría el aroma. A veces muchos tratos del Señor a nuestras vidas son para que esa esencia saque lo mejor de sí, y su propósito no es para destruirnos, sino para mostrarse a ti. El perfume se usa como el punto final, un sello de perfección. Solo Dios y el sacerdote tenían el privilegio de olerlo, cualquiera que hiciera otro como ese perfume, sería cortado. No puede usted dedicar perfume al mundo con otra música y al mismo tiempo dar perfume a Dios, no puede ser una fuente que da agua dulce y salada. Eclesiastés 10:1 dice “Las moscas muertas echan a perder el perfume del perfumista.” Las moscas están relacionadas con pecado, maldición, plaga, algo molesto o con pestilencia. Levítico 26:31. “Haré desiertas vuestras ciudades, y asolaré vuestros santuarios, y no oleré la fragancia de vuestro suave perfume.” Ese pecadillo, esa mala costumbre de pecar, de hacer lo que no es digno de un hijo de Dios y una hija de Dios. No es trascendental tu tono de voz o si te sabes o no la letra, sino que venga de un corazón limpio y recto. Y sólo el Señor se da cuenta si ofreces perfume no grato.

La pureza tiene un olor que sólo el Señor puede oler María, hermana de Lázaro, conocía los gustos de Jesús y después que Lázaro es resucitado, va a sacar el mejor perfume y lo derrama a Jesús, eso era como darle gracias. Y otra mujer pecadora también lo hizo. ¿Por qué era agradable ese perfume si esa mujer era pecadora? Porque venía arrodillada, humilde a reconocer que era pecadora. Y Jesús dijo, Déjenla… cada vez que se predique este Evangelio, esta mujer será mencionada. La reina Esther, antes de presentarse ante el rey y hallar gracia, tuvo que ser preparada por doce meses, hasta que el aroma se impregnara en su piel. ¿Cuál era su objetivo? Hallar Gracia delante del rey. Cuando tú vayas con una petición muy grande, un gran milagro, primero prepárate para presentar tu petición delante de Él. Definitivamente la pureza tiene un olor que sólo el Señor puede oler.

Tu perfume de gran precio procesado es tu santidad y amor hacía Dios
 Preguntémonos ¿será que mi actuar, mi caminar, mi pensar, mi actuar es el perfume perfecto. Por eso es de gran precio, porque no es fácil renunciar al pecado, al carácter, al enojo, a la ira, a la contienda. Pero si hay pecado tenemos un abogado, y es un buen momento para entregar al Señor y reconocer, entregarle a Él y pedir Su ayuda.

Que Él disfrute estar en este lugar de ahora en adelante, por el delicioso aroma en el ambiente que Él pueda respirar. Sabes que la humildad también emana un olor? A veces los títulos nos pueden alejar de Dios. Hoy vuelve a reconocer que necesitas un Salvador que purifique tus pensamientos, delante de Él no podemos ocultar nada. Y después de haber pedido perdón, empieza a levantar un cántico, que al abrir tus manos sean como abrir ese perfume y suba tu adoración como un aroma. Llena hoy Su altar, que empiece a subir ese aroma y que llene el altar y percibe el rostro de Dios agradándose con tu alabanza.

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